El comienzo del Siglo XXI trajo nuevo intereses historiográficos y una creciente curiosidad por los asuntos referentes al pasado religiosos de la época colonial. Como respuesta a esta curiosidad se han multiplicado los estudios referentes a los asuntos religiosos. Precisamente este trabajo pretende orientar cómo era percibida la transgresión de la blasfemia en el contexto de la esclavitud en el México Colonial. Al integrar los trabajos, “Religion and Magic” de Colin A. Palmer; “Subordination and Struggle for Power: Blasphemy and the Social Structure” de Joan Cameron Bristol; “The Negociation of Mastery and Slavery in New Spain” de Frank T. Proctor III y Javier Villa-Flores “To loose One’s Soul”: Blasphemy and Slavery” se discutirá como la blasfemia es conceptualizada dentro del sistema esclavista en la historiografía de la Nueva España.[1] Para esto se presentará un breve resumen de cada trabajo, luego una discusión de los argumentos de cada autor y por último las conclusiones a las que llevan este ejercicio.
El foco de este trabajo es entender la historiografía de la blasfemia esclava en el México colonial. Cuando se mencione blasfemia se refiere a lo definido, según Henry Lea, como la maldición despectiva o insulto a la Divinidad.[2] De la misma manera la esclavitud es definida según las Siete Partidas como relación entre el amo y el esclavo donde el amo dispone como él quiera del esclavo pero no define parámetros específicos de lo que es la esclavitud. Se podría decir que la esclavitud es la relación entre amo y esclavo, que varía de amo en amo y de esclavo en esclavo. Igualmente para poder entender el proceso de los juicios por blasfemia se debe entender que la función principal de la Inquisición era preservar la supremacía de los dogmas y la fe Católica Romana en contra de individuos que tenían percepciones heréticas o fueran culpables de acciones que demostraran falta de respeto por los principios religiosos.[3] Ahora que estos conceptos están claros se puede continuar la descripción de la historiografía de la blasfemia de los esclavos en el México colonial.
El trabajo de Colin A. Palmer presenta los espacios de resistencia dentro del dominio total de la esclavitud.[4] En el transcurso de su escrito Palmer presenta la religión y la magia como los espacios de resistencia que tenían los esclavos en el México colonial. Primero presenta la blasfemia como primer mecanismo de resistencia. Luego presenta como los esclavos recuren a la magia como un remedio alternativo en donde pueden invertir las esferas de poder. Es una investigación predominantemente descriptiva de la vida colonial. Sin embargo es importante la existencia de este trabajo porque es el pionero en cuanto a explicar los procesos de la blasfemia esclava. También este trabajo es que abre el camino para nuevas investigaciones historiográficas.
Como respuesta a las primeras indagaciones de Palmer, Joan Cameron Bristol en su investigación “Subordination and Struggle for Power: Blasphemy and the Social Structure”, señala al igual que Palmer que los esclavos blasfemaban como resistencia para ser denunciados a la Inquisición y retar la estructura social de la época colonial. La estructura social era afrentada explica Bristol, utilizando el concepto de “pluralizar los patriarcas” de Steve J. Stern, cuando una autoridad mayor era introducida en la relación amo- esclavo.[5] Este era el caso cuando los esclavos blasfemaban y eran denunciados, la Inquisición entraba como mediadora entre el amo y el esclavo. A través de este trabajo se intenta comprender como el esclavo utiliza el conocimiento del ritual cristiano para cambiar la estructura social.[6]
Por otro lado la Frank T. Proctor III, argumenta que la blasfemia esclava no tenía nada que ver con intentos de cambiar la estructura social sino que ellos aceptaban ésta construcción social pero no toleraban los abusos de sus amos.[7] Por eso Proctor propone que las blasfemias de los esclavos crean un espacio en donde se pueden estudiar la legitimidad y la transgresión de violencia en contra del esclavo. Para apoyar su argumento Proctor analiza la cantidad de violencia utilizada contra los esclavos y las reacciones de ellos.[8]
Por último Javier Villa-Flores mira el procesamiento legal de los esclavos blasfemos en los tribunales de la Inquisición. Al hacer esto que la blasfemia de los esclavos solo era una estrategia para poder sobre vivir a la esclavitud colonial.[9] Crítica la concepción de las autoridades eclesiásticas en cuanto a la hipocresía de predicar la salvación a los esclavos para que pagaran servidumbre del cuerpo.[10] También debate el cómo se conceptúa el esclavo y como este aprende a vivir como una propiedad en el México colonial.
¿Por qué los esclavos blasfeman? La respuesta a esta pregunta es muy interesante pero los cuatro autores mencionados están de acuerdo a que la violencia y los castigos que los esclavos recibían es uno de los factores fundamentales.[11] Pero no es el único factor que los autores señalan. Palmer apunta a que el sincretismo religioso del pacto Ashanti una creencia africana puede estar estrechamente relacionada con el renunciamiento a Dios o blasfemia.[12] Sin embargo, Bristol opina que el conocimiento de estos esclavos de cómo operaba el sistema cristiano en contra de las blasfemias, les proveía una oportunidad para expresarse, defenderse e impugnar o atacar verbalmente a sus amos delante de la Inquisición, con el fin de enfrentar dos autoridades superiores.[13] A pesar de esto Proctor propone que en vez de blasfemar para llamar la atención los esclavos renunciaban a Dios porque ellos pervivían el exeso de sus amos al castigarlos.[14] Villa-Flores señala que una posible causa para la blasfemia era porque Dios nos los había protegido de la severidad del castigo de su amo. [15]
Entendiendo que blasfemaban, ¿quién les enseño a blasfemar? Palmer sugiere que los esclavos blasfemaban porque lo aprendieron de los españoles que usaban muchas palabras profanas.[16] Bristol presenta el testimonio de Gertrudis Escobar, mulata, admitió que blasfemo porque escuchó que un mulato llamado Escorpión renunció cuando lo estaban castigando.[17] También Villa- Flores presenta que los esclavos aprendieron a blasfemar por experiencias de otros esclavos, como en el caso de Joaquín de Santa Ana que blasfemo porque había escuchado en una cárcel de Tlaxcala que sí blasfemaba mientras fuera castigado, pararían de castigarle.
Interesantemente el proceso de juicio de la Inquisición es malo para todos pero en la sociedad colonial la blasfemia era casi significado de juicio en la Inquisición. Los amos tenían que pagar todos los gastos del esclavo durante el juicio, entre ellos comida, ropa, cuidado médico, cortado de cabello y uñas, y tabaco.[18] Así mismo los esclavos blasfemaban e iban al juicio de la inquisición y el resultado era muchas veces más castigo.[19] Villa-Flores expone que en el caso de los amos llevaban a los esclavos a la Inquisición porque la blasfemia era una transgresión pública, y si no los llevaban podían ser considerados malos cristianos.[20] En el caso de los esclavos parece que hay concenso en que no tenían otra alternativa que intentar de mejorar su situación a través de la Inquisición, aunque eso significará arriesgarse a empeorarla.[21]
Me parece que la blasfemia dentro del contexto de esclavitud fue una herramienta muy útil tanto para los esclavos como para los esclavos. Los esclavos blasfemaban esperando ser rescatados por una autoridad superior a los amos, lo cual con poca frecuencia o probabilidad sucedía.[22] Para los amos la blasfemia se convirtió en la excusa perfecta para liberar su furia, poder y autoridad sobre los cuerpos de los esclavos.[23] En toda la sociedad del México colonial a nadie se abusaba más que a los esclavos porque no tenían leyes que restringieran el abuso contra ellos, por eso la blasfemia se convirtió en uno de sus estrategias para sobrevivir. No para cambiar la estructura social sino para mejorar la su condición en el día a día.
Bibliografía
Bristol, Joan Cameron. “Subordination and Struggle for Power: Blasphemy and the Social Structure”. In “Negociating Authority in New Spain: Blacks, Mullatos, and Religiuos Practice in the Seventeenth Century”. Ph. D. diss., University of Pennsylvania, 2001. Pp. 152- 215
Palmer, Colin A. “Religion and Magic”. In “Slaves of the White God: Blacks in Mexico, 1570- 1650”. Cambridge: Harvard University Press. 1976. Pp. 145- 166.
Proctor III, Frank T. “The Negociation of Mastery and Slavery in New Spain”. In “Slavery, identity, and culture an Afro-Mexican Counterpoint, 1640—1763”. Ph. D. diss., Emory University, 2003. Pp. 235- 280
Villa-Flores, Javier. “To loose One’s Soul”: Blasphemy and Slavery. In “Dangerous Speech: A Social History of Blasphemy in Colonial Mexico”. Tucson: University of Arizona Press. 2006. Pp. 127- 147
[1] Los trabajos mencionados son capítulos de las siguientes publicaciones, Colin A. Palmer, Slaves of the White God: Blacks in Mexico, 1570- 1650. (Cambridge: Harvard University Press, 1976) Pp. 145- 166; Joan Cameron Bristol, “Negociating Authority in New Spain: Blacks, Mullatos, and Religiuos Practice in the Seventeenth Century.( Ph. D. diss., University of Pennsylvania, 2001) Pp. 152- 215; Frank T. Proctor III, “Slavery, identity, and culture an Afro-Mexican Counterpoint, 1640—1763”, (Ph. D. diss., Emory University, 2003) Pp. 235- 280 y Javier Villa-Flores, Dangerous Speech: A Social History of Blasphemy in Colonial Mexico. (Tucson: University of Arizona Press, 2006) Pp. 127- 147
[2] I Colin A. Palmer, Slaves of the White God: Blacks in Mexico, 1570- 1650. (Cambridge: Harvard University Press, 1976),p. 148
[3] Ibid, p.147
[4] Ibid, p. 145
[5] Joan Cameron Bristol, “Negociating Authority in New Spain: Blacks, Mullatos, and Religiuos Practice in the Seventeenth Century”, (Ph. D. diss., University of Pennsylvania, 2001), p. 152
[6] Ibid, p 170
[7] Frank T. Proctor III, “The Negociation of Mastery and Slavery in New Spain”. In “Slavery, identity, and culture an Afro-Mexican Counterpoint, 1640—1763”, (Ph. D. diss., Emory University, 2003), p. 245
[8] Ibid, p. 236
[9] Javier Villa-Flores, Dangerous Speech: A Social History of Blasphemy in Colonial Mexico, (Tucson: University of Arizona Press, 2006), p. 128
[10] Ibid
[11] Colin A. Palmer, Slaves of the White God: Blacks in Mexico, 1570- 1650, p.152. También en Joan Cameron Bristol, “Negociating Authority in New Spain: Blacks, Mullatos, and Religiuos Practice in the Seventeenth Century”, p. 163; Frank T. Proctor III, “The Negociation of Mastery and Slavery in New Spain”. In “Slavery, identity, and culture an Afro-Mexican Counterpoint, 1640—1763”, (Ph. D. diss., Emory University, 2003), p. 246 and Javier Villa-Flores, Dangerous Speech: A Social History of Blasphemy in Colonial Mexico, (Tucson: University of Arizona Press, 2006), p. 134
[12] . Palmer, Slaves of the White God: Blacks in Mexico, 1570- 1650, pp.152-153
[13] Joan Cameron Bristol, “Negociating Authority in New Spain: Blacks, Mullatos, and Religiuos Practice in the Seventeenth Century”, p.152
[14] Frank T. Proctor III, “The Negociation of Mastery and Slavery in New Spain”. In “Slavery, identity, and culture an Afro-Mexican Counterpoint, 1640—1763”, (Ph. D. diss., Emory University, 2003), p. 256
[15] Javier Villa-Flores, Dangerous Speech: A Social History of Blasphemy in Colonial Mexico, (Tucson: University of Arizona Press, 2006), p.133
[16] Collin A. Palmer, Slaves of the White God: Blacks in Mexico, 1570- 1650, pp.152
[17] Joan Cameron Bristol, “Negociating Authority in New Spain: Blacks, Mullatos, and Religiuos Practice in the Seventeenth Century”, p.174.
[18] Javier Villa-Flores, Dangerous Speech: A Social History of Blasphemy in Colonial Mexico, (Tucson: University of Arizona Press, 2006), p.138
[19] T. Proctor III, “The Negociation of Mastery and Slavery in New Spain”. In “Slavery, identity, and culture an Afro-Mexican Counterpoint, 1640—1763”, (Ph. D. diss., Emory University, 2003), p.252. También en Colin A. Palmer, Slaves of the White God: Blacks in Mexico, 1570- 1650, pp.149-150
[20] Javier Villa-Flores, Dangerous Speech: A Social History of Blasphemy in Colonial Mexico, (Tucson: University of Arizona Press, 2006), p.138
[21] Javier Villa-Flores, Dangerous Speech: A Social History of Blasphemy in Colonial Mexico, (Tucson: University of Arizona Press, 2006), p.147. Tambien en Joan Cameron Bristol, “Negociating Authority in New Spain: Blacks, Mullatos, and Religiuos Practice in the Seventeenth Century”, p.215
[22] Javier Villa-Flores, Dangerous Speech: A Social History of Blasphemy in Colonial Mexico, (Tucson: University of Arizona Press, 2006), p.128
[23] T. Proctor III, “The Negociation of Mastery and Slavery in New Spain”. In “Slavery, identity, and culture an Afro-Mexican Counterpoint, 1640—1763”, (Ph. D. diss., Emory University, 2003), p.267.